Webcómics

Entrada realizada por: Víctor Valiente Mullor


CÓMICS E INTERNET: LA REALIDAD DEL WEBCÓMIC


De Ibañez a Alan Moore, pasando por Goscinny y Uderzo o Hergé. El mundo de la historieta ha evolucionado desde que The Yellow Kid and His New Phonograph —considerado el primer cómic— viera la luz a finales del siglo XIX, siendo el soporte un elemento de gran importancia en su desarrollo. Si pensamos en los inicios de la historieta, este sería la prensa, para más adelante dar el salto al formato comic-book.
 
Así pues, siguiendo esta línea —y alejándonos levemente de las publicaciones en papel— consideramos interesante centrarnos en los llamados webcómics. Con ello nos referimos a aquellas obras cuyo principal medio de difusión es Internet, las cuales comparten características con su equivalente impreso, al tiempo que otras más particulares y propias del medio digital. Estos cómics pueden encontrarse alojados en blogs, contar con una página propia o estar contenidos en plataformas —como la desaparecida Subcultura o Webtoons—, que además los agrupan en función de la temática, ritmo de actualización, etc. Generalmente, el contenido se ofrece de manera gratuita, por lo que contamos con una gran variedad de cómics accesibles desde la red.

El entorno digital es, a su vez, un lugar para la experimentación que nos permite concebir la historieta más allá de los limites del papel. Es cierto que muchos webcómics mantienen formulas tradicionales como la tira o la página, pero existen otras posibilidades como la que destaca Scott McCloud, reconocido teórico del cómic. Este autor sostiene que la pantalla de un dispositivo digital nos permite hablar de un lienzo casi infinito, donde el contenido de la historieta puede extenderse en los ejes horizontal y vertical o adoptando toda dimensión que seamos capaces de imaginar. Podemos ver ejemplos de ellos en series como The WorldWorm Saga de Daniel Lieske o To Be Continued de Lorenzo Ghetti y Carlos Trimarchi. El primero de los cómics se dispone en vertical y la acción transcurre entre viñetas convencionales y otras de gran tamaño, imposibles de encuadrar en una edición impresa, formando una inmensa página. To Be Continued resulta, en este aspecto, más impredecible, dado que el avance está al servicio de la historia, es decir, descenderemos si nos muestran una conversación de WhatsApp o nos moveremos en diagonal si uno de los personajes se desplaza volando. Ambas aportaciones resulta significativas puesto que suponen formas distintas de leer, así como sensaciones que experimenta el lector.

En definitiva, este pequeño acercamiento a la realidad del webcómic es una invitaciónn a reflexionar sobre sus posibilidades como herramienta pedagógica, partiendo de la premisa de que el denominado noveno arte puede ser un estupendo recurso para fomentar la lectura, además de servir como puente para abordar otros tipos de literatura.



Plataformas y webcómics



-The WorldWorm Saga: https://wormworldsaga.com/


Entrada realizada por: Víctor Valiente Mullor
 

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